
recuerdo cada uno de tus besos y tus
caricias aún vibran en mi piel,
tu aroma lo respiro en cada taza de café...
mis poros aún emanan tu esencia.
Qué decir de tu imagen que se pasea entre
mis sueños y esta insípida realidad.
El deseo de dormir entre tus brazos parece
crecer a lo largo de los días.
La nostalgia me visita por las tardes, y peor
aún si la lluvia llega a aparecer.
Cada noche me pregunto, si mañana estarás
aquí y al despertar y no verte a mi lado...
desearía que el amor fuera menos y el
olvido instantáneo.